Eva no pertenece a Adán. Eva se pertenece a sí misma.

Esta creación escénica reescribe el mito del origen desde una mirada contemporánea y emancipadora.

Dos Evas. Dos cuerpos que encarnan la multiplicidad de lo femenino: raíz y revolución, contradicción y deseo, fuerza individual y sostén colectivo.
Juntas inauguran un nuevo principio nacido no del sacrificio, sino de la autonomía.

La trenza que las une atraviesa generaciones: memoria, herencia y transformación. Lo que un día fue símbolo de obediencia, hoy se convierte en herramienta de creación y cambio.

A través del movimiento, la escucha y la sororidad, sus cuerpos desafían lo impuesto y celebran nuevas formas de habitar el mundo.

Una pieza que invita a desacelerar y abrir espacio a un tiempo más sensible y consciente.

Dirección Artística: Isabela Alfaro / Coreografía: Isabela Alfaro en colaboración con las bailarinas / Bailarinas: Lara Miso, Wilma Puentes / Mirada Externa: Jessica Martín / Vestuario y Estilismo: Eva Cruz, América Rivas/ 

Versión SalaRealidad Inmersiva: Lauren Moffatt / Colaboración: Bombas Gens